La pólvora no se come
Vaya, ahora resulta que la culpa de que siga habiendo tanta hambre en el mundo no la tienen ni las dictaduras, ni el terrorismo, ni el subdesarrollo, ni las desigualdades. Ahora resulta que la culpa la tienen las guerras. Pero bueno, ¿quién se va a creer esta gilipollez? Señor Bush, no haga caso de estas falacias. Quieren desviar su atención - y los fondos que se desvían.
Dame pam y dime tonto.
