Que los reyes se postren a nuestros pies
Que sí, que los aires de grandeza del pasado de la Iglesia Católica ya llegan al paroxismo. Ahora quieren que el rey de las Españas, como buen católico, se niegue a sancionar la ley del matrimonio de homosexuales. Es decir, que, señoras y señores, ni políticos, ni reyes ni el pueblo soberano. Aquí lo que diga el papa va a misa.
Nosotros primero, y don Juan Carlos segundo.

2 Comments:
Están tensando la cuerda demasiado y aunque tienen poder ya no es tanto como antes.
12:47 AM
Evidentemente, ni tanto como quisieran.
10:44 AM
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